La acción de seguir
papeles entre papeles1, entre polvo, telas de araña, pelos blancos, un cuaderno de hojas amarillentas, los cumpleaños de cada hijx por orden de nacimiento, una lista de compras, un boceto a mano alzada del cuadro que ahora cuelga en la pared, cábalas para dejar de fumar, para curarse.
*
La abogada habla,
yo imagino la escena2.
*
No saber por dónde empezar,
sacar un cuadro,
encontrarlo habitado3,
volverlo a colgar.
*
Ropa4
en bolsas negras
de residuo.
En la mesa pilas de fotos,
el criterio: no se sabe.
*
Lxs vecinxs cuentan historias,
las escuchás como si fuesen ajenas.
Ana cuenta su historia5.
Trajo tres6 flores.
Lo siento mucho
se vuelve
Buenos días.
*
Aplausos en la puerta.
Eco.
Silencio.
De nuevo aplausos.
Eco.
Silencio.
Hacer
que no hay nadie.
Creerlo7.
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1. un papel que dice
esto es de tu padre
firma: (en blanco).
2. ¡Herederxs:
preséntense,
pónganse de acuerdo
o no verán nada!
3. 1 araña en su red;
2 bichos bolita;
huevos de insecto (especie desconocida);
1 polilla que se desintegra.
4. de trabajo, agujereada, restos
de aserrín, un recordatorio de
un oficio que nadie más
va a seguir.
5. tu padre pasaba por su puerta,
cortaba sus flores, creía
que nadie lo estaba viendo.
6. una por cada hijx.
7. ¿hasta cuándo vas a pensar
que se fue de vacaciones?
Un lugar
Guardaste
parte de sus cenizas
en un frasco de vidrio
como si no pudieses dejar
su casa vacía
las dejaste
encima del hogar.
Para hacer leña I
Todo bien podría construirse de madera
y arder
Babasónicos
Escuchá señalás,
arriba
dos pájaros carpinteros,
sus cabezas rojas brillan con el sol.
Tu padre te los enseñaba así
para que aprendieras.
Acomodás ramas en silencio
para hacer leña, elegís una y la dejás
en la mesa como si fueses a diseccionarla.
Para tu viejo ese era su templo.
Me pedís que apoye el dedo en el interruptor
por si se llega a trabar la máquina.
Ya no podemos hablar.
Pienso en las veces que llamabas
a tu padre y no atendía.
El ruido es infernal.
La viruta salta en todas las direcciones,
mis ojos siguen su movimiento, tus manos
hacen los mismos gestos que él.
Apago el interruptor.
Apilamos las ramas ya cortadas,
el piso está lleno de colillas.
Todo está tan quieto, ni el viento
silba, los gatos nos miran hacer
a cierta distancia.
Micaela Martínez (Buenos Aires, 1988). Estudió Relaciones del Trabajo en la UBA. Es docente y cofundadora de The Cat, proyecto de traducción audiovisual y literaria centrado en autores no traducidxs, e integra alguito, ciclo de poesía y música interactiva. Su libro más reciente es En la insistencia no siempre está lo urgente (ganador del Premio La Industrial, Liliputienses, España, 2025). Le encantan los gatos, leer al sol y fruncir el ceño.


