Ranchada

De Carlos A. Ricciardelli (Barnacle, 2026)

Foto de Ranchada por undefined.

Carlos A. Ricciardelli escribe sobre los temas más importantes de los libros y de la vida, lo que equivale a decir: jugar a adivinar qué pensamos del amor, la muerte y el tiempo o dónde la tierra es verde de nuevo (entre otros trabajos secretos que competen a los literatos), a cierta clase de literatos, aquellos que no cejan ante el enfático canon p(l)op. Una de las virtudes del presente volumen consiste en introducir un fermento de inconformismo y reacción contra el buenismo poético que ignora olímpicamente los altercados producidos, en expansión, dentro del tejido social argentino de estos últimos años.

El poema supone una experiencia con características propias, aunque no sustitutivas de las demás, que acumula y contrapone imágenes. “Ranchada” omite la retórica y aborda el periplo existencial del hombre urbano; elige cada palabra según el peso afectivo que connotan en función del efecto político que guardan y no en su concordancia con posibles referencias exteriores al texto (“cuánto duele, / duele tanto como recuerdo mal hecho”); no se trata de comprender sino de propiciar una comunión inmediata (“Llueve en mi barrio, / en Donbáss / y en Palestina”). La gracia de ciertos libros ocurre cuando el desocupado lector supone haber descubierto algo, pero al fin se percata de que solo está recordándolo. ¿Están dispuestos a intentarlo?

Alberto Cisnero

 

 

Y, sin embargo, 

hay un tren que siempre parte

al llegar la noche y no sé adónde.

Se trepan hombres y mujeres

sedientos de pan y cuerpos 

de vino

empecinados en obrar 

y quebrar su derrotero.

Plaza Constitución,

Aleph maldito de rufianes y pungas,

enfermeras y crotos, 

maestras y cartoneros.

Buscas de toda calaña y cartel.

Avellaneda,

Gerli,

Lanús.

La mirada contra el vidrio y una lata de cerveza

tibia a la altura de Quilmes.

Un libro a medio leer,

pibitas sonriendo / saludan desconocidos,

un diario arrugado y unos versos escritos en papel.

Hay un tren que siempre parte

¿el destino?

No sé cuál es. 

 

 

Llueve en mi barrio 

Y las aguas bajan por las zanjas 

arrastran papeles,  

un cuaderno de tapas verdes, 

paraguas rotos, 

los goles del domingo 

y algún beso que el viento tumbó en su viaje. 

Llueve en Parque Patricios 

Y el agua penetra en los adoquines.

Llueve en el barrio

Llueve en el mundo

Sacude los árboles y a las canciones 

que suenan en los teléfonos. 

Llueve en mi barrio,

en Donbáss y 

en Palestina.

Llueve,

y los chicos sin nada 

se llenan de hambre,

se llenan de agua.

¿Serán las gotas, las lágrimas, la sal?

Llueve en mi barrio 

que es decir llueve en el mundo.

El agua se arremolina 

furiosa, 

gris.

Entre los adoquines,  

un puño sube,

sale del barro y crece

desde las zanjas y los barros de la Semana Trágica

y crece.

Hay mil fantasmas que recorren / caminan mi barrio.

Don Miguel apurado y Carmelo, pasa Antonia,

la Teresa y Bartolo… 

los pibes de las ranas cazando palomas,

mis cartoneros, pasan.

Pasan y pasan otros que desconozco,

pasan por la lluvia, pasan

porque llueve en el barrio.

 

 

Las formas del amor

Una noche interminable, 

fugacidad,

y destellos.

Un viaje en auto, 

la casita en el suburbio

y una mesa, 

la memoria del cuerpo…

Lanús.

El pan compartido,
algún objeto cotidiano
que deseo llamar
nuestro.

El sabor a pomelo en tu boca,

enero en una noche frente al río,

un domingo cualquiera,

la compañía de los hijos, 

el café con leche

en el desayuno de hoy.

 

 

Hechizo

La belleza venía del fondo,

desde muy atrás,

con los pies hundidos en el barro,

como en un remolino de pájaros y flores

sobre los pastos altos del horizonte.

Vías y una estación de tren.

Vicente Casares, dijiste

y no pude olvidarlo más.

 

 

Llega el calor 

y el olor invade como la noche.

El barrio cambia de piel

al ritmo del litoral:

cumbia y chamamé

con acento guaraní 

calman dolores 

suavizan las noches

rabiosas del fin de semana.

Hay un fueguito ahí, en la esquina.

 

 

 

Sobre el autor

Carlos A. Ricciardelli (Buenos Aires 1973)

Escritor secreto del under porteño. Maestro de primaria y profesor de Historia. Fanático de los Redondos y de Huracán. Su literatura orbita alrededor de los márgenes urbanos, sociales y emocionales, donde crudeza y preciosura coexisten permanentemente.

Es autor de varios libros de cuentos: Fiebre (2020), Rabia (2022) y Capitaloceno (2024), entre otros; en ellos explora las tensiones de la periferia y las resistencias cotidianas. “Ranchada” es su primer libro de poesía.

Publica de forma periódica en su blog y colabora en medios de pensamiento crítico como Rebelión y la Agencia Paco Urondo. Varios de sus relatos pueden escucharse en formato podcast.

 

Pueden ver el catálogo de la editorial Barnacle aquí y recuerden que los suscriptores de +Burak tienen descuento.

 

 

Burak
Fecha21/10/2026
Tiempo de lectura1 min
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